Esa es la pregunta que se hacen muchas organizaciones cuando deciden -a menudo por imposición del mercado- implementar políticas de sostenibilidad en sus diferentes actividades. Está claro que, al tratarse de un estilo de vida corporativo, la sostenibilidad no es pura filantropía, sino beneficio mutuo. Por tal motivo, en las siguientes líneas explicaremos qué beneficios u oportunidades obtienen las empresas al llevar a cabo una correcta estrategia en ese tema.

Perdurar en el tiempo

Nada mejor que empezar por el beneficio que desprende la misma definición de sostenibilidad: capacidad de sostenerse en el tiempo. Sucede que las actividades de muchas empresas, de alguna o otra forma, participan en un proceso de desgaste de los diferentes recursos, especialmente los naturales.

Siguiendo ese camino, llegará un momento en que el impacto negativo será tan grande que su continuidad no solo se verá comprometida, sino que también afectará de manera irreversible al resto de la sociedad. Por eso insistimos en que una empresa responsable y comprometida con los problemas globales, está haciendo más que ayudar a su sociedad, ya que también está luchando por su propio futuro como organización.

Diversificar sus productos

Considerando el punto anterior, la sostenibilidad es el mejor pretexto para sacar líneas eco friendly de diversos productos. Eso es justo lo que hace una compañía de autos cuando saca coches híbridos. Yendo a un ejemplo concreto, tenemos a Sony, que hace años desarrolló el programa “Road to Zero”, donde involucró productos innovadores con el desarrollo de materiales eficientes.

Mejorar reputación y ventas

Hoy en día, las personas viven más conscientes de los problemas del mundo (por lo menos en teoría) y eso lo demuestran en ciertos aspectos como en las decisiones de compra, optando frecuentemente por las marcas más responsables. Por ejemplo, hablando de la alimentación y el cuidado personal, gran parte de los consumidores prefieren productos con la menor cantidad posible de químicos.

Fomentar la innovación

Implementar prácticas de sostenibilidad no es cosa fácil pues siempre hay obstáculos que superar. Por naturaleza, un entorno complicado exige propuestas de cambio para las diferentes actividades que la empresa realiza. Esto pasa desde asuntos tan “pequeños” como el diseño del servicio, hasta temas de gestión como es el manejo de residuos, la comunicación con las personas claves, etc.

Ahorrar recursos

Adoptar medidas de eficiencia energética, reciclaje y reaprovechamiento de los diferentes recursos, permite que las empresas reduzcan costes en diferentes áreas ¿La cantidad? difícil de precisar, porque depende de las actividades de la empresa y de las medidas que aplique. Por ejemplo, un pequeño negocio está en posibilidades de ahorrar papel, tinta, luz, etc.

Captar fuerza laboral

Insistimos en que la sostenibilidad no se reduce a lo ecológico, sino que también comprende lo social; en ese sentido, la aplicación de principios de sostenibilidad puede aumentar las oportunidades de trabajo para la sociedad, al mismo tiempo que la organización saca provecho de la misma. Podemos mencionar a Cemex, compañía mexicana que brinda talleres gratuitos a mujeres en riesgo para desarrollar habilidades personales y laborales que, más adelante, dicha multinacional puede captar.

Como podemos ver, el trabajo para alcanzar la sostenibilidad tiene como principio beneficiar a ambas partes: la empresa y el mundo en el que vive. No es necesario profundizar mucho para entender que, en efecto, todas nuestras acciones tienen un impacto sobre los demás y sobre nosotros mismos.

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