Hay una frase que dice ”La felicidad no es un destino, es la actitud con la que se viaja por la vida”. Esta resume de forma muy sencilla el punto de partida para reflexionar sobre lo que verdaderamente significa el ser feliz.

¿Pero por qué es importante reflexionar sobre esto? Después de todo, puede parecer un tema demasiado complejo para siquiera llegar a un acuerdo, pero no es ese el propósito de pensar sobre el tema. Al preguntarnos a nosotros mismos si la felicidad es realmente lo que creemos, nos permitimos encontrar dentro de nosotros lo que nos hace felices cada día, más allá de las metas o expectativas de los demás, y conociendo estas cosas, podemos procurar aprovechar y propiciar cada uno de estos momentos.

¿Por qué todos buscamos “la felicidad”?

No hace falta más que mirar la enorme cantidad de artículos en internet enfocados en entregar ”tips para ser feliz”, los hay de sobra. De hecho, este mismo sería uno inicialmente, hasta que, tras pensarlo bien, y tras reflexionar sobre el significado de la felicidad, sentimos que decirle a otros cómo serlo realmente no era lo más importante. Al final, no hay una sola forma de ser feliz. Todos tenemos formas distintas de ser y de ver la vida, y hay muchas maneras de ser y sentirse feliz, y muchas veces solo se necesita ver más allá de lo ordinario. De hecho, tras meditar y leer mucho, lo que realmente entendimos es que no hay camino para la felicidad, la felicidad es el camino.

Sin embargo, eso no quita que sea un camino que todos buscamos, y que no siempre es fácil encontrar. Todos aspiramos a la felicidad, todos estamos en una búsqueda constante por obtenerla, es una de esas pocas aspiraciones que todos los humanos compartimos, que nos hace sentir realizados. Lo que debemos entender es que hay que dejar de ver la felicidad como el punto final del camino, la meta imaginaria, y comenzar a encontrarla a lo largo de este. En eso se centra este artículo.

Hemos reunido aquí algunas filosofías, o estrategias de vida que hemos encontrado y que se pueden aplicar a lo largo del camino.

¿Qué significa realmente ser feliz?

La felicidad tiene muchas caras, y posiblemente haya tantas respuestas a esta pregunta como personas sobre la tierra. La que nosotros tenemos es solo una más, pero es una surgida de revisar muchas fuentes y opiniones. Y para mostrar por qué creemos que es así, comenzaremos por revisar varios conceptos, algunos un poco equivocados, sobre el tema.

El consenso general entiende que la felicidad está estrechamente ligada con el equilibrio y la armonía. En el pasado, se entendía que esta se alcanzaba al satisfacer los deseos y placeres. Hoy, la psicología la describe como la capacidad de una persona para dar soluciones a los variados aspectos que conforman su vida cotidiana, logrando sentirse autorrealizada y plena. Y así mismo, existen muchas otras visiones, algunas más sencillas y concretas. Para muchos la felicidad es tener una pareja, una familia unida, o amigos. Para otros significa fiesta o llevar a cabo un pasatiempo. Para otros más, obtener un título, un buen trabajo, o distintos bienes materiales, etc.

No obstante, la mayoría de expertos concuerdan en que la idea de que felicidad depende de otros, o que proviene de objetos, es errónea. La felicidad es algo interior, un estado mental y emocional que depende mucho de la voluntad de la persona, así que nos equivocamos cuando lo buscamos afuera de nosotros. Así, en muchos casos la felicidad nos es difícil de encontrar porque la buscamos en el lugar equivocado (exterior).

Por último, hay personas que creen que estar triste, significa no ser feliz. Esto tampoco es cierto. La tristeza, alegría, enojo, etc., simplemente son estados de ánimo. Pensar que ser feliz es vivir en el éxtasis todo el tiempo, o igualarla a un fin o meta por alcanzar, nos aleja de la verdad: la felicidad es un proceso que se vive día a día.

¿Felicidad o paz interior?

La mayoría de expertos consideran que una persona puede tranquilamente ser feliz sin necesidad de estar alegre todo el tiempo. Somos humanos y las cosas nos afectan, no podemos mantenernos siempre con el mejor humor. Además, somos seres esencialmente sociales y esto hace que constantemente nuestras emociones sean influenciadas por nuestra interacción con los demás, lo cual es normal. La felicidad no es un simple estado de ánimo. La felicidad es una decisión.

Y sí, puede ser una decisión difícil algunos días, pero tal vez el secreto más valioso que hemos encontrado y que podría hacerla más sencilla es comenzar a valorar más tus vivencias. No dejar que las bendiciones que recibes a diario pasen desapercibidas, como el simple hecho de contar con un día más de vida, que es mucho.

¿Cómo podemos alcanzar la felicidad cada día?

¿Cuántas veces caemos en la trampa de concentrarnos más en nuestros problemas que en las cosas buenas que tenemos? Es verdad que la dicha no siempre será mayor que las penas, y otras veces sí, pero un punto clave es en qué decidimos concentrarnos.

Un primer paso hacia la felicidad está en adoptar una filosofía de ver lo extraordinario en lo ordinario. Y no es el único paso, hay varios: ser agradecido, vivir el momento, dejar atrás el dolor del pasado y la frustración del futuro. La felicidad está ahí, dentro de nosotros, solo tenemos que saber cómo encontrarla.

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