¿Cómo hacemos para que algo tan profundo, pero denso, como los objetivos de negocio responsable sean conocidos, compartidos e incluso disfrutados por todos los empleados? ¿Cómo hacer que los colaboradores sean más conscienzados con respecto a la seguridad vial?

Ese fue un reto muy grande que afrontó Telefónica y Gonvarri Steel Services respectivamente, lo que llevó al desarrollo de dos proyectos muy interesantes que fueron expuestos por Luis a través de siete claves en común.

1- Valores compartidos

Un idóneo funcionamiento organizacional necesita de la compatibilidad entre los valores del personal y los valores empresariales, un aspecto que en muchas ocasiones marca una considerable e indeseada brecha a acortar.

En el caso de Telefónica, el ponente contó que la compañía deseaba un proyecto transmedia que llevara los valores corporativos al día a día de los empleados; mientras que Gonvarri buscaba lograr una mayor sensibilización en la seguridad vial.

2- Relatos diferenciales

“No podemos hacer más de lo mismo si queremos lograr cosas diferentes”, dijo el ponente con el fin de destacar la importancia de contar historias nuevas donde personas reales sean las protagonistas, para que así el negocio responsable produzca genuino interés.

3- Empleados como protagonistas

Muchos proyectos suelen tener la costumbre de poner el protagonismo sobre la compañía misma o sobre sus gerentes. Sin embargo, tener al colaborador como personaje principal genera un impacto mucho mayor y los proyectos presentados fueron prueba de ello. “En muchas organizaciones está claro que sacar a relucir las jerarquías no funciona, aseguró el expositor.

4- La importancia de las emociones

Tal como expresó Luis Miguel Peña, el interés fundamental de los proyectos era lograr que ciertos temas, tan aburridos para el público general, lograsen calar en la mente de los empleados. Esto se podía abordar de forma tradicional, informando a los colaboradores de Telefónica sobre los objetivos de negocio responsable y advirtiéndoles a los de Gonvarri sobre los riesgos de conducir distraído.

Sin embargo, considerando que el manejo de las emociones logra mejores resultados, se optó por una película corporativa que incentivara la participación completa del personal, con el fin de poner a prueba los principios de la compañía. Y en el caso de la empresa metalúrgica, se apeló a la idea de estar junto a la familia después de cada jornada laboral.

5- Entretenimiento

Debido a que la película corporativa de Telefónica contó con una duración de 50 minutos, hubo quienes pensaron que aburriría a la gente. No obstante, al estar compuesta por las participaciones y comentarios espontáneos de los colaboradores, la atención hacia el producto fue total de principio a fin. “La gente devoró la película a causa de su autenticidad”, contó Luis.

Tampoco se dejó de lado el producto comunicacional de Gonvarri, el cual tuvo como participantes a hijos de los colaboradores, dándole una carga bastante simpática y emocional a las historias. De esa forma quedó ilustrado que el entretenimiento es muy importante si se busca que la audiencia preste real atención.

6- Empleados como embajadores

Ambos proyectos, al contar con participación activa de los empleados, hicieron del personal una voz directa de la marca fuera de la organización.

7- Pasar de mensajes corporativos a historias

“¿Qué diferencia hay entre contar que Telefónica busca reducir la brecha digital a causa de las millones de personas sin acceso a Internet en el Perú, con destacar cómo cambia la vida de los estudiantes rurales gracias al acceso a su servicio de Internet? ¿Qué diferencia hay entre contar que millones de personas mueren en carreteras cada año, con presentar la experiencia de alguien que salió sano y salvo de un accidente vial y que pensó que no volvería a ver a su familia?”, preguntó el expositor de forma retórica para finalizar.

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