La sostenibilidad empresarial es un estilo de vida corporativo que persigue el balance entre los recursos naturales, artificiales y humanos al momento de generar riqueza. El objetivo es asegurar un futuro promisorio con una mejor calidad de vida para todos, algo que cobra cada vez mayor importancia para todas las empresas, ya que los consumidores de hoy son más conscientes sobre las problemáticas ambientales y sociales que les rodean. Debido al auge de la sostenibilidad, hay varios mitos en torno a ella o creencias que conviene matizar. Veamos algunos:

1- Ser sustentable es ser “verde” o ecológico

No. Tener una vida “verde” es solo un aspecto más de la sostenibilidad, pero no se reduce a ello. Una fábrica puede reducir considerablemente sus emisiones y ser considerada “verde” en comparación con otras, pero eso no la hace sustentable. La sostenibilidad va más allá, es un conjunto de medidas y prácticas.

2- Es un estilo de vida que llama a la precariedad

Es el argumento favorito de quienes se rehúsan a practicarla, ya que la ven como un obstáculo para el progreso humano. El desarrollo sostenible no busca eliminar las actividades extractivas, ni los combustibles, ni el estilo de vida moderno, sino optar por energías limpias y métodos menos dañinos.

Asimismo, dentro de su lado más humanitario, la sostenibilidad no pretende que las grandes empresas le regalen la vida a los menos favorecidos, sino que les ayuden a ser competentes mediante capacitaciones y diversas oportunidades.

3- La sostenibilidad es cara

Muchas empresas se cierran a ella por la creencia superficial de que es una inversión inútil, únicamente válida a nivel moral. Sin embargo, la realidad es que, al tratarse de un estilo de vida corporativo, la sostenibilidad empresarial busca también beneficios, como es el caso de reducir pérdidas en el ciclo de consumo. Quien no ve ahorro en la sostenibilidad, es porque solo mira a corto plazo, o porque la está aplicando mal a nivel estratégico.  

4- Ser sustentable es un esfuerzo extra

Aquí hay que decir las cosas tal como son: la sostenibilidad implica corregir el daño que el progreso humano le hace al planeta y a la misma especie. Tan simple como eso. Cuando sigues un mal rumbo que debes corregir, quejarte de un esfuerzo extra a menudo es una excusa para mantenerte en el mismo sitio.

5- Toda empresa puede ser sostenible

Toda empresa puede aplicar medidas de sostenibilidad, pero no todas podrán ser sostenibles al final del día. Hay actividades económicas que por naturaleza nunca lo serán, que por más medidas que apliquen, siempre tendrán más efectos negativos que positivos a la hora de ponerlos en una balanza.

No obstante, si todas las empresas y corporaciones se comprometen con estas prácticas corporativas en conjunto, llegará el día en que podremos decir que el progreso humano es sostenible.

6- Es solo una moda

Por ser una tendencia que cobra mayor importancia de forma progresiva, son varios los que la reducen a una simple moda empresarial; pero la verdad es que su popularidad responde a dos razones: la primera, es la creciente contaminación comprobada de nuestro mundo; la segunda, la alta concientización de las personas sobre este y otros problemas globales. Una empresa indiferente no goza del mismo aprecio por parte de los consumidores.

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